Escéptico
Domingo, Abril 13th, 2008Espejo MirallmarDe pie frente al espejo, de repente me vi metódico, flemático y suicida. La blanca loza del lavabo teñida de un rojo carmesí derrumbaban mi otrora infranqueable muralla de contención. Era mucho más de lo que podía soportar. Algo angustioso. Algo funesto.
Y los ojos de ella, grandes y vivarachos, delicadamente redomados, se me clavaron en el pecho como un afilado arpón. Envuelta en lágrimas de un profundo malestar, sus palabras se arrebujaron las unas con las otras convirtiéndose en un montón de sílabas obcecadas y desacertadas, como desatinada fue la acción de llamar al doctor.
Cerré la puerta para acallar el silencio de sus cantos, encantos que tuve a bien de acallar tras ahogados “… déjame … no puedes … no me toques”.Reduje a pequeños fragmentos los recuerdos de aquella tarde y vi a esa zíngara, con sus ramilletes de ventura y volví a escuchar mi jactanciosa risa cuando quiso presentarme la corta línea de mi vida.
Microrrelato a partir de fotografías presentado a concurso. Reglas: Máximo 200 palabras. Palabra clave: Doctor. Palabra que no debe aparecer: Traje.