Fabricando Fantasmas…
Como si echar a andar una y otra vez por aquella pasarela de madera ondulada en aquel lado marítimo invitase a caminar sobre sus propias aguas turbias, ingresó en una especie de bucle que le llevaba a la deriva hasta el término de su paseo, que no era otro que sus propias callejuelas mentales…
“
Es curioso cómo dejamos que todo se deje andar, que se ablande y ceda terreno y aceptemos, sin oponer ninguna resistencia, ir de un lado a otro con ese todo. Y a pesar de ello, siempre se tiene la estúpida esperanza de querer creer que acaso ha de ocurrirnos algo.
¿Cuánto hace que se estaba repitiendo todo eso? Resultaba patético siquiera pensar que hubo una época en la que, rozando apenas con las manos cualquier rincón del aire, las cosas le sucedían cuando menos pensaba en ellas.
Como cuando se le cruzó aquella manera de mirar graciosa, esquiva, transformada en puro deseo. Fingió indiferencia y, junto con ese incrédulo encanto, le insistió en subir a su casa. Qué bonito y qué dulce fue el momento, y cómo nos reímos esa noche a la sola idea de que yo pudiera ser protagonista de su novela. Pudo ser coincidencia, pero haber encontrado ese instante mientras llovía en el otro lado del mundo le pareció que iba más allá de un temblor fortuito. Tenía la convicción de que esa fascinación perduraría siempre, y por eso seguía andando sin rumbo fijo, sabiendo que nunca más volvería a entrar en callejuelas oscuras.
¡Qué de frases sueltas llegamos a construir!
Ahora, como mucho, era sólo un fantasma ciertamente perturbador. Las cadenas son un clásico síntoma fantasmal y las suyas las arrastraba por oscuras galerías agarradas a las ropas de ese otro mundo que los ciudadanos tanto temen. Quejidos y lamentos a medianoche hacían el resto en aquel espectro en que se había convertido.
Un espectro que sólo deseaba ir hasta su lecho y no hallar otros brazos ajenos rodeando ese alguien que se ha inmovilizado en un momento del sueño.
“
La esperanza es confundir el deseo de algo con su probabilidad.
Schopenhauer.

Noviembre 1st, 2008 at 16:11
No dejas de sorprenderme, Pati.
Por tu sensibilidad. Por tus palabras. Por la exquisitez. Tus blogs resultan cada vez más visita obligada. Y cada nuevo descubrimiento una bocanada de aire fresco. Y también por las fotos. Son azules, como tu.
Cesc
Noviembre 1st, 2008 at 22:27
¿Sabes qué? que tú no sólo podrías ser protagonista de mil novelas, sino también su creadora… es lo primero que pienso al leerte.
¿Lo segundo? que me pillas especialmente sensible como para decir nada. A veces, un silencio puede decir tantas cosas… :)
Un besazo
Noviembre 2nd, 2008 at 23:21
Siento no haber podido venir antes, no tengo tiempo de nada….. y respecto a los que escribes, mejor un silencio
besos futura :-*
Noviembre 3rd, 2008 at 15:19
Ayer o anteayer entré en este blog y reafirmando mi reputación de distraido consumado no me percaté de que también era tuyo…. vi la foto de una atractiva chica pero pensé será una bloguer amiga de Pati…..solo porque has puesto la misma foto que en post me he dado cuenta.
Con tu permiso añadiré este blog a mis lecturas “recomendadas”.
;)
Noviembre 3rd, 2008 at 16:08
Cesc,
No dejas de ruborizarme… ;)
A veces pienso que tengo demasiadas bitácoras. Pero es que no sabría dónde colocar todas esas palabras que se aturullan a mi alrededor y que no quieren otra cosa que vida propia.
Me gusta especialmente algo que dijiste:
"Exquisitez"
Para mí eso lo es todo :)
Quédate. Me gusta ese matiz azul que me traes en tus visitas.
Besos x3 ;)
Sureña,
Contigo tengo una debilidad, lo sabes.
A mí hace tiempo que me pidieron escribir uno, pero no pude; yo no sé, le dije.
No tenía protagonista.
¿Quieres ser la protagonista de mi cuento?
;)
Yo sólo quiero que tú estés bien. Venga, ven y nos tomamos un cafelito… llamamos a AdR y ya verás cómo nos jartamos de reír
:D
Un beso, preciosa :)
Amateur65,
No te preocupes. Tú sigue haciendo tus cosas que ya te guardo tu sitio aquí ;)
Besos :)
Aureliano,
Bienvenido, pues :)
Distraido, pero encantador ;)
Por supuesto que tienes mi permiso… para mí es un placer tener casa propia en Macondo.
Un beso :)
Noviembre 3rd, 2008 at 16:56
Sabes, sientes…
En tu cuento no hay secundarios, todos son protagonistas, empezando por ti :)
Un café, Adr, jartarse de reír… eso da para un buen relato!!! ;)
Un besazo
Noviembre 4th, 2008 at 15:58
¿Y si dejamos de fabricar fantasmas y escribimos ese relato del que habláis? Os pregunto a vosotras, sí. Ponedme el café y la tarta que yo pongo unas cuantas palabras y vosotras toda la magia. Dejaremos que las risas jueguen juntas unas frente a las otras.
Esa esperanza de Schopenauer me la como yo con patatas.
Besos, hilandera de (mis) entretelas.
Noviembre 4th, 2008 at 19:16
Sureña,
…ves ;)
Venga va, poneos a escribir que yo os doy la tela, os preparo café y una Coca María para chuparse los dedos. No quiero ni una palabra suelta… El Collar está a vuestra disposición ;)
Un besazo :)
AdR,
Hay que ver… tengo que nombrarte para que entres a comentar :P
¿Perdón? ¿Ponedme? jajajjaja Eso ha sonao pero que muy machista, shiquillo jajajjaja
Pobrecito Schopenhauer… ;)
Besos entre las telas :)
Noviembre 4th, 2008 at 19:21
A menudo he soñado con que podía atravesar las paredes y ver lo que había detrás. Al despertar lo sentía como una pesadilla. Siempre he pensado que hay que tener mucho cuidadito con lo que se sueña. En ese mundo, ser fantasma no es complicado, o verlos, o confundirlos o hacerlos reales al día siguiente.
bss,